La mayoría de la gente entra en la industria del fitness para marcar la diferencia en la vida de las personas. Julie Main compartió ese compromiso incluso cuando su propia vida se convirtió en una batalla por la supervivencia.
Había dejado su huella en la industria del fitness como copropietaria y presidenta de West Coast Athletic Clubs, una cadena de cinco clubes en California. Sus colegas la respetaban y era una de las pocas mujeres líderes del sector en aquella época.
Entonces todo cambió: en 1993, a Julie le diagnosticaron un cáncer de mama.
"Cuando diagnosticaron a Julie, fue una noticia devastadora para todos nosotros", dice su marido, Michael Main. "Tenía treinta y tantos años y dos hijos pequeños. Estaba decidida a no dejarse abatir y siguió con su rutina de ejercicios."
El médico de Julie le preguntó por qué llevaba tan bien los tratamientos en comparación con otros pacientes. Su respuesta: dedicación al ejercicio.
"Se convirtió en un ejemplo de lo que una rutina de ejercicios puede hacer para mejorar la calidad de vida durante el tratamiento del cáncer", afirma Michael.
Julie no sólo aprovechó el poder del ejercicio para sobrellevar los tratamientos contra el cáncer y la rehabilitación, sino que también terminó maratones y triatlones después de su diagnóstico inicial.
Pero no se detuvo ahí. Julie tuvo la visión de futuro de aprovechar sus profundos conocimientos tanto empresariales como de fitness para crear un programa comunitario que sigue mejorando la vida de los pacientes de cáncer y sus familias hasta el día de hoy.